- Qué son las normas de traducción y por qué existen
- ISO 17100: el referente central para servicios de traducción
- Otras normas con impacto en la traducción técnica
- Qué verificar al contratar traducción técnica certificada
- M21Global y la traducción de documentación técnica
- Servicios Relacionados
- Preguntas Frecuentes
Quienes trabajan con documentación técnica internacional se enfrentan con frecuencia a la misma pregunta: qué normas se aplican a la traducción de estos documentos y qué implica eso en la práctica. La respuesta no es sencilla, porque el marco normativo se compone de varias capas que afectan al proceso de traducción de formas distintas.
Qué son las normas de traducción y por qué existen
Las normas internacionales de traducción no definen qué es una buena traducción en términos lingüísticos. Definen procesos, competencias y requisitos de calidad que los proveedores de servicios de traducción deben cumplir. La lógica es la misma que en cualquier otra norma de calidad industrial: garantizar que el resultado final es consistente, trazable y adecuado al uso previsto.
En el sector de la documentación técnica, esta necesidad es especialmente crítica. Un manual de operaciones mal traducido puede comprometer la seguridad del usuario. Un procedimiento de mantenimiento con terminología inconsistente puede generar errores costosos. Las normas existen para reducir estos riesgos de forma sistemática.
ISO 17100: el referente central para servicios de traducción
La ISO 17100:2015 es la norma más relevante para quienes contratan o realizan traducción técnica profesional. Especifica los requisitos para los procesos principales de un proyecto de traducción: cualificaciones de los traductores, proceso de revisión, gestión de proyectos y uso de tecnología de traducción.
El punto más importante de esta norma es el requisito de revisión independiente. Todo texto traducido bajo la ISO 17100 debe ser revisado por un segundo lingüista cualificado, distinto del traductor original. Esto no es una opción: es un requisito de conformidad. Para documentación técnica de alto impacto, como instrucciones de uso de equipos médicos, fichas de datos de seguridad o manuales de instalación de sistemas críticos, este requisito tiene implicaciones directas en la calidad y en la responsabilidad del proveedor.
La certificación ISO 17100 de un proveedor también puede exigirse como condición contractual en licitaciones públicas o en cadenas de suministro industriales que requieren documentación trazable.
Otras normas con impacto en la traducción técnica
Además de la ISO 17100, existen otras normas que afectan directamente a la traducción de documentación técnica, según el sector y el tipo de documento.
IEC 82079-1 es la norma internacional para la elaboración de instrucciones de uso de productos. Aunque está dirigida principalmente a quienes redactan documentación técnica, tiene implicaciones claras para la traducción: define requisitos de estructura, completitud y adecuación al público destinatario que se aplican igualmente a las versiones traducidas. Una traducción de un manual de usuario que no respete los principios de esta norma puede considerarse no conforme, aunque el original sí lo sea.
ISO 18587:2017 regula la posedición de traducción automática por traductores humanos. Esta norma define competencias y procesos para proyectos en los que la traducción automática se utiliza como punto de partida y un traductor humano revisa y corrige el resultado. Es especialmente relevante para volúmenes elevados de documentación técnica donde la velocidad es un factor crítico.
EN 15038 fue la predecesora europea de la ISO 17100 y fue sustituida formalmente por esta en 2015. Todavía puede aparecer referenciada en contratos más antiguos, pero ya no constituye el referente normativo activo.
Reglamentos sectoriales específicos añaden capas adicionales. En el sector médico, el Reglamento (UE) 2017/745 (MDR) impone requisitos precisos sobre la traducción de instrucciones de uso y etiquetado de productos sanitarios. En el sector químico, el Reglamento REACH y el sistema GHS determinan el contenido y la presentación de las fichas de datos de seguridad en cada lengua de destino. Estos reglamentos no sustituyen a las normas de traducción, sino que las complementan con exigencias específicas de contenido.
Qué verificar al contratar traducción técnica certificada
Conocer las normas es útil, pero lo que importa en la práctica es saber qué comprobar antes de iniciar un proyecto.
- Certificación ISO 17100 del proveedor: verificar que la certificación está vigente y emitida por un organismo acreditado. La autodeclaración de conformidad no es suficiente.
- Cualificaciones de los traductores: la ISO 17100 exige que los traductores cuenten con formación superior en traducción o formación equivalente combinada con experiencia documentada en el área técnica correspondiente.
- Proceso de revisión: confirmar que el flujo de trabajo incluye revisión por un segundo lingüista independiente, no solo autorrevisión por parte del traductor.
- Gestión de terminología: los proyectos de documentación técnica se benefician de glosarios controlados y memorias de traducción. Conviene preguntar si estos recursos se crean y mantienen a lo largo del proyecto.
- Trazabilidad: en sectores regulados puede ser necesario conservar registros del proceso de traducción para auditorías. Hay que verificar si el proveedor puede facilitar esa documentación.
Para quienes están comenzando a estructurar un proceso de traducción técnica, los servicios de traducción técnica de M21Global ofrecen un punto de partida concreto, con información sobre el proceso y los tipos de documentación tratados.
M21Global y la traducción de documentación técnica
M21Global trabaja con documentación técnica desde hace más de 20 años y opera con certificación ISO 17100:2015, emitida por Bureau Veritas. El proceso incluye revisión independiente en todos los proyectos que requieren conformidad con esta norma, así como gestión de glosarios y memorias de traducción por área técnica. Para proyectos con requisitos sectoriales específicos, como documentación médica o fichas de datos de seguridad, el equipo cuenta con experiencia directa en los reglamentos aplicables.
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Preguntas Frecuentes
¿Qué es la norma ISO 17100 y por qué es importante para la traducción técnica?
La ISO 17100:2015 especifica los requisitos de proceso para servicios de traducción profesional, incluyendo las cualificaciones de los traductores, la revisión independiente obligatoria y la gestión de proyectos. Para documentación técnica, garantiza trazabilidad y calidad consistente.
¿Es obligatoria la certificación ISO 17100 para traducir documentación técnica?
No es legalmente obligatoria en la mayoría de los casos, pero puede exigirse como condición contractual en licitaciones públicas o en cadenas de suministro industriales. En sectores regulados, como el médico, los requisitos de calidad aplicables equivalen en la práctica a los de la ISO 17100.
¿Cuál es la diferencia entre la ISO 17100 y la ISO 18587?
La ISO 17100 regula el proceso de traducción humana profesional. La ISO 18587 regula la posedición de traducción automática por traductores humanos, definiendo competencias y procesos para proyectos que utilizan traducción automática como punto de partida.
¿La norma IEC 82079-1 se aplica a las traducciones de manuales de usuario?
Sí. La IEC 82079-1 define requisitos para las instrucciones de uso de productos y se aplica a las versiones traducidas en la misma medida que al original. Una traducción que no respete la estructura y los requisitos de esta norma puede considerarse no conforme.
¿Qué debe incluir un proceso de traducción técnica conforme con la ISO 17100?
El proceso debe incluir traducción por un lingüista cualificado, revisión por un segundo lingüista independiente, verificación final de calidad, y gestión de terminología y memorias de traducción. La autorrevisión por parte del traductor no es suficiente para cumplir con esta norma.



